París, 12 Noviembre.-Un grupo de desconocidos atacó la tarde del viernes la mezquita del poblado de Carpentras, al sur de Francia, sin provocar daños personales, en la decimosexta noche de violencia en el país, informaron hoy fuentes de la prefectura
Señalaron que el ataque, realizado con "cócteles molotov", sólo causó daños en el exterior del edificio, aunque precisaron que pudo haber sido peor porque una veintena de fieles se encontraba en el interior de la mezquita en plena oración vespertina.
El presidente francés, Jacques Chirac, el primer ministro, Dominique de Villepin, y el polémico ministro de Interior, Nicolas Sarkozy condenaron la agresión.
En un comunicado difundido a la prensa, Chirac expresó su "solidaridad con la comunidad musulmana de la ciudad" y aseveró que "se detendrá y se castigará a los culpables".
En el mismo sentido se pronunció el titular del gobierno, Dominique de Villepin, en tanto que el ministro de Interior calificó el ataque de "indigno e inaceptable".
La prensa local considera que este fin de semana se pondrá a prueba la eficacia de las medidas aprobadas por el gobierno para tratar de frenar la violencia que vive el país, ya que el viernes fue festivo por la conmemoración del final de la Primera Guerra Mundial.
Según el último balance de la policía nacional, el número de vehículos incendiados en Francia en la madrugada del viernes al sábado, 40 más que la víspera, demuestra un ligero repunte de los disturbios cuantificados en daños materiales.
En total 502 autos fueron incendiados, frente a los 463 del jueves, mientras que agentes de la policía detuvieron a 206 personas, lo que eleva el número total de arrestados desde el inicio de los disturbios en más de dos mil 440.
Desde las 10:00 horas de este sábado (09:00 GMT), está prohibida en la capital francesa toda concentración susceptible de provocar desórdenes, después de que la policía interceptó mensajes en Internet y celulares que incitaban a cometer actos violentos en el centro de la ciudad.
Esta medida, aprobada el viernes por el prefecto de París y que durará hasta la mañana del domingo, trata de aislar a la capital gala de los disturbios callejeros que desde finales de octubre están sacudiendo Francia.
El director general de la policía nacional, Michel Gaudin, destacó que en la región parisina la situación era de "casi total tranquilidad" y destacó el despliegue de tres mil policías en la zona durante todo el fin de semana.
Francia está en vilo desde que el pasado 27 de octubre dos jóvenes murieron electrocutados en el interior de un transformador cuando presuntamente huían de la policía.
Este hecho desató los disturbios en distintas ciudades francesas y puso de manifiesto los problemas de marginalidad y pobreza de una parte de la población gala, en su mayoría de origen inmigrante.
El gobierno francés aprobó medidas excepcionales que incluyen la posibilidad de aplicar, en principio hasta el próximo día 20 de noviembre, toques de queda nocturnos para menores de edad en las ciudades que sufran desórdenes.
